domingo, 25 de julio de 2010

No todo se lo lleva el olvido


Comúnmente, nuestros recuerdos están perennizados en fotografías y son, para los nostálgicos, un tesoro invaluable que, algunas veces, saca de la penumbra uno que otro pasaje de la vida.
Aquellas fotos amarillas cuyos personajes veían realzadas sus expresiones por la ausencia de color y muchas veces el desenfoque de la toma, eran mis favoritas. Esos eran los recuerdos más estimados en la sesión, que, por temporadas, realizaba mi abuela. Quizá llevados por un instinto de supervivencia, los recuerdos asaltaban su memoria de cuando en cuando y era el momento en que ella abría el ropero para desmembrarlo y extraer cajitas de colores y baúles pequeños repletos de fotografías.
Sentada sobre su cama, frente a mi, iba mostrándome cada foto y con ella la reseña de los personajes, de sus vidas, de los que eran para ella, con alegría y tristeza, según sea el caso. Yo los conocía sin haberlos visto nunca e inventaba historias con ellos. Cuentos en los que el tío muerto resucitaba, en los que el abuelo nunca hacía sufrir a la abuela, en los que mi madre no conocía a mi padre o en los que mi casa seguía siendo la misma.
Años después, cuando veía poco a la abuela, la mayor parte de las fotografías fueron perdiéndose entre la desidia y las manos ansiosas de lo ajeno.
Cuando volví a casa de la abuela, su memoria no era la misma y su colección de fotografías se había reducido a la mitad. El alzheimer destruyó sus recuerdos y yo guardé las pocas fotos que quedaban. En ellas se construyen la vida entera de mi familia. La vida que mi abuela ya no recuerda. Por eso, de cuando en cuando sobre su cama, me siento a mostrarle las fotos. Le cuento de los personajes y de sus vidas; pero sobre todo, le digo que fue muy feliz.

miércoles, 21 de julio de 2010

ENTRE LAS NIEBLAS DE LACHAY














En invierno, la húmeda niebla trae consigo el inicio del verdor a las lomas de Lachay. Reserva que alberga muchas especies de flora y fauna, como la begonia de ocho pétalos, papa y oca silvestres, la fabulosa flor de amancaes, ni que decir de las numerosas aves que anidan en los recovecos del lugar. Cualquier superficie en ésta época sirve de colector de la niebla, incluidos los cuerpos de los visitantes. Para los amantes de la naturaleza, como yo, el disfrutar de este inigualable paisaje, es un apreciado crisol de sensaciones.











viernes, 9 de abril de 2010

¿Que pasa con Victoria?


Se le ha visto correr tras el asfalto amarillo del ocaso

llevaba una pluma sestada en el cabello

una pluma negra arrancada a la tristeza

que es un ave vieja y somnolienta


Iba sin manos

y sin la memoria de haberlas empeñado

por un plato de anhelo

por una cama espesa de sueños nuevos


Iba sin dejar rastro

como un bicho insignificante

arrastrado por la brisa



No volverán a encontrarla

No lo harán

jueves, 11 de marzo de 2010

Versiones después del caos


Después de tantos años no seré más que un bicho compasivo y amable.

Cena de gala


El servicio metereológico ha pronosticado para hoy un posible traqueteo en las puertas
producto de los recuerdos queriendo asomarse a la cena.
Todos visten de gala. Tambien los recuerdos no invitados. Llevan disfraz y careta y encienden las luces para no sentirse solos
Todos asisten puntuales, menos la ensalada que mi madre dejó olvidada en el jardín
Todos beben de sus copas el dulce sermón de bienvenida.


La casa (mi casa) es enorme y fluorescente.
Tiene a mi madre quebrándose las uñas en el baño, a mi abuela divorciándose en la sala y a mi tía enterrando a sus hijos tras el patio.
Yo, sorbo un hilillo de leche del pecho de mi hermana, que sonríe, pues no pronosticaron lluvias. Sería terrible. Nuestra casa de cartón no lo soportaría.

jueves, 25 de febrero de 2010

LA POESÍA TIENE SU NORTE...

Los amigos del Diantre & Co.
los invitan este Sábado 27 y próximo Sábado 06 a unirse al tranvía poético en la ciudad de Chiclayo.
Único requisito: dejarse disolver por los versos...

lunes, 16 de febrero de 2009

EL GUARDADOR DE RECUERDOS

Todo aquel que ame la poesía y tenga la suerte de visitar Portugal, tiene como parada obligatoria a Lisboa y toda la parafernalia donde vivió y escribió el gran Fernando Pessoa.

En Praça do Comerço, 3 - Lisboa, se ubica el café Martinho Da Arcada, lugar inaugurado en 1778 y que desde 1845 lleva su nombre actual. La concurrencia asidua de muchos intelectuales hicieron famoso a este lugar, pero el más recordado fue sin lugar a duda el poeta de los heterónimos. Desde su muerte, Pessoa fue el leitmotif del café y empezó a ser centro turístico de la ciudad. Este lugar aún conserva intacta la mesa, donde el poeta se sentaba a tomar el café de la tarde o a escribir algún poema, junto a unos libros y una taza, como si de repente su par de anteojos se fuesen a asomar por la puerta para tomar su lugar. Además, conservan en sus paredes, poemas escritos de puño y letra, caricaturas, fotos y recuerdos hermosos del paso de Pessoa por este mundo.
Me contaba Catarina, mi cuñada portuguesa y a quien debo las hermosas fotos que verán, que en colegios y universidades de todo su país, la lectura de Pessoa es obligatoria. Lo aman. Lo admiran. Pués sólo conociendo y preservando una obra, se puede estar orgullosos de la misma. Pessoa es de Portugal, pero también del mundo.

Les dejo unos versos de "El Guardador de Rebaños" de Alberto Caeiro (heterónimo de Pessoa)

Mi mirada es nítida como un girasol
Tengo la costumbre de ir por los caminos
mirando a la derecha y a la izquierda
y de vez en cuando mirando para atrás...
Y lo que veo a cada instante
e slo que nunca he visto antes,
y me doy muy bien cuenta de ello...
Sé sentir el pasmo esencial
que siente un niño si, al nacer
de veras reparase en que nacía...
Me siento nacido a cada instante
a la eterna novedad del Mundo...
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